La diputada Panzardi pidió a Francisco una b€ndición €sp€cial

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La diputada Claudia Panzardi entregó un pergamino de bendición papal a la filial Chaco de la Asociación Argentina de Padres de Autistas.

“En mi visita al Vaticano solicité esta bendición especial del @Pontifex_es para APADEA. La Directora y miembros de la Asociación recibieron nuestro principal obsequio en este día con enorme regocijo”, contó al diputada provincial peronista Claudia Panzardi en las redes sociales junto a una secuencia del acto en el que hizo entrega del pergamino papal a esa entidad.

Panzardi ya viajó un par de veces a la audiencia pública de la Plaza de San Pedro a buscar bendiciones para los chaqueños. Y esta vez, además de un manojo de rosarios, trajo una “bendición especial” exclusiva para Apadea.

Estas bendiciones, plasmadas en un pergamino con la firma del Papa, pueden ser tan especiales como el monto que estemos dispuestos a pagar, que oscila entre 15 y 25 euros, más los gastos de envío que van de 18 a 30 euros.

La solicitud se puede hacer en forma personal o a través de correo tradicional o electrónico enviando un formulario con los datos del beneficiario, el motivo, la dirección a la que debe enviarse, el diseño elegido y la forma de pago.

Antes era más fácil obtenerlas, ya que en 2010 el ahora papa emérito Benedicto XVI había concesionado la emisión de las bendiciones a decenas de comercios próximos al Vaticano.

La llegada de Francisco con su carismática popularidad atrajo multitudes de entusiastas feligreses que compraban resmas de pergaminos y el negocio de los concesionarios se multiplicó exponencialmente.

En muy poco tiempo el Papa, jefe de la Iglesia católica, considerado uno de los hombres más influyentes del mundo, había sido desplazado por las impresoras que bendecían a diestra y siniestra con un simple chorro de tinta.

Naturalmente, la demanda empujó los precios que volaron de 4 o 5 euros, a 50, mientras el canon impuesto a los concesionarios para obras de caridad quedó congelado en 3, cuando no se evadía para ocultar la rentabilidad.

Esto y el surgimiento de emisiones truchas, llevó a Francisco a echar a patadas a los mercaderes del templo, y desde el 1 de enero de 2015 el único autorizado a emitir bendiciones es el Limosnero Pontificio, como lo había decidido León XIII hace 130 años.

Con esto no queremos relativizar espiritualidad del gesto de la diputada Panzardi, sino sólo consolar a los que esperaban su bendición y se quedaron con las manos vacías: es cuestión de ahorrar, a razón de 42 pesos el euro. Bajen su formulario sin cargo.

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