Heffner confiesa: Mi patrimonio creció mucho pero todavía no soy rico

El intendente de Villa Río Bermejito dijo que las denuncias de corrupción en su contra son un invento de gente mala que quiere quedarse con la Municipalidad.

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“Estoy mal por todo esto que me está pasando”, dijo el intendente de Villa Río Bermejito: Lorenzo Heffner, imputado por la Justicia Federal en la causa Lavado 3, que persigue el destino de fondos nacionales remitidos a la Provincia para la construcción de viviendas sociales entre 2011 y 2015.

“Me asombra todo lo que me están haciendo”, dijo en Alerta Urbana, en radio Argentina, entrevistado por Gustavo Olivello, y asegura que las denuncias en su contra son un invento con intereses políticos: “Esto viene de gente que no me quieren y que quiere quedarse con la intendencia de Bermejito”, dijo.

El jueves hubo una larga serie de allanamientos en toda la ciudad, en propiedades de Heffner y de su exsecretario de Gobierno: José Hipperdinger, y los tres hijos de éste. El resultado fue el secuestro de gran cantidad de dinero, una docena de camiones, camionetas y autos de alta gama.

El intendente dijo poseer sólo una camioneta, que le fue secuestrada, y que los camiones los compró “para darle trabajo a la gente” en su planta elaboradora de hormigón en Juan José Castelli. “Antes de entrar a la política era agricultor, después tuve supermercado y ahora cambié de rubro”, dijo para repasar los pasos que dio en la actividad privada, paralelamente a su función de intendente, cargo que ocupa ininterrumpidamente desde 2003.

“Con Hipperdinger no tengo ningún vínculo, porque él renunció en 2014”, subrayó con mucho énfasis para despegarse de otro de los principales imputados en la causa. “A no le había empezado a gustar que le pregunte algunas cosas, conoció a otra gente y no necesitaba más el municipio”, explicó el intendente, pero aseguró que “se fue por su propia voluntad”.

Hipperdinger fue clave en la gestión de Heffner, y él mismo reconoce: “Yo lo puse porque él ya estaba en la Municipalidad y conocía los manejos administrativos, y como yo venía de la chacra y no entendía nada de eso, necesitaba alguien que me oriente”, dijo.

Pero a pesar de la estrecha relación, aseguró no poder dimensionar cuánto creció el patrimonio de Hipperdinger en esos años, aunque no dudó en aseverar que, al menos hasta 2014: “Creció bastante”, o al menos lo suficiente como para no renunciar a su puesto en la Municipalidad.

Y al hablar de su propio progreso económico, Lorenzo Heffner admitió que las cosas no le fueron tan mal desde que arribó a la intendencia: “Enriquecer, no me enriquecí,

“Aumenté mi patrimonio, aumenté mucho, pero todo por mi trabajo”, dijo, aclarando que se refería a su actividad privada empresarial y no gracias a la función pública: “Como intendente tengo un sueldo carachento de 50 mil pesos, o menos: 40 y pico”, se quejó.

“Yo tenía un negocio, y lo hice un galpón bastante grande, donde tenía un supermercado. No sé si me robaban los cajeros, o qué, pero no crecíamos como esperaba”, recordó para explicar por qué cambió de rubro y pasó al rentable y exclusivo negocio de la hormigonera: “Ahora tengo una plantita en Castelli, y no hay otra en esta zona”.

No obstante admitir haber comprado camiones hormigonera y de carga “para que la gente tenga trabajo”, sólo tiene seis empleados. Y, justamente, dio que el dinero secuestrado en su casa, que calculó en 1.183.000 pesos, era para pagar sueldos y materiales.

“Si el fiscal y la jueza vienen y se quedan una semana acá, van a ver mis movimientos me van a conocer y van a saber que no tengo nada que ver. Si yo fuera un sinvergüenza o un ladrón, la gente no me votaría, porque alguien se tendría que dar cuenta”, completó.

 

 

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