Francisco trasladó al convento de Sáenz Peña a la monja acusada de torturas en Nogoyá

El Papa apartó a la superiora de las Carmelitas Descalzas, acusada de torturar a las otras monjas. Ahora la religiosa está en el Convento que la congregación tiene en Sáenz Peña, sobre la autovía de la ruta nacional 16.

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El papa Francisco separó del Convento de las Carmelitas Descalzas de la ciudad entrerriana de Nogoyá, a Luisa Toledo, la monja superiora acusada de privar de la libertad y torturar a otras religiosas a su cargo. El Vaticano le informó sobre la decisión papal al arzobispo de Paraná, Juan Puiggari.

Francisco tomó la resolución tras los avances en la causa que lleva adelante el fiscal Federico Uriburu, y que imputó a la monja por el delito de privación ilegítima de la libertad de sus pares de esa congregación y tras constatarse el manejo “autoritario” de la disciplina interna del convento por parte de la religiosa.

Según trascendió, Toledo había recibido reiterados llamados de atención del obispo para que morigerara las sanciones disciplinarias de acuerdo a las reglas de la orden, pero las reglas no cambiaron.

El 25 de agosto, Análisis Digital, un medio de comunicación de Entre Ríos, publicó en su edición impresa semanal un informe sobre lo que ocurría dentro del convento. Ese mismo día, la Justicia tomó intervención  y en horas de la madrugada se ordenó el primer allanamiento al convento.

El fiscal Uriburu estuvo al frente del procedimiento al convento de la Preciosísima Sangre y Nuestra Señora del Carmelo, de Nogoyá, en el que encontraron látigos y cilicios, entre otros elementos de tortura y autoflagelación. El funcionario dijo entonces que las autoridades de la institución se negaron a abrir las puertas, por lo que debieron utilizar la fuerza.

En septiembre, la superiora había sido desplazada de su cargo en el convento en el marco de las medidas judiciales adoptadas “para garantizar la transparencia” de la investigación.

Ante el fiscal, exmonjas confirmaron que eran sometidas a “tortura psicológica, castigo físico, encierro y duras reprimendas por parte de la madre superiora”.

El Centro de Espiritualidad de Sáenz Peña alojará a Luisa Toledo por orden del Papa.
El Centro de Espiritualidad de Sáenz Peña alojará a Luisa Toledo por orden del Papa.

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