Fracasó el remate de la pala de Peppo: un inversor solidario lo salvó del papelón

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La pala con la firma del gobernador Domingo Peppo no cubrió las expectativas en la subasta de Ciudad Limpia y Procesos Solidarios.

El último sábado las fundaciones Ciudad Limpia y Procesos Solidarios subastaron las palas utilizadas por funcionarios públicos para plantar árboles en el Centro de Enfermedades Raras que construyen en el barrio Ucal de Barranqueras, único del país.

Las expectativas estaban centradas en la “recaudación” de las seis herramientas de llamativos colores que aparecieron en todas las fotografías de aquel evento, principalmente en la que llevaba la firma del gobernador Domingo Peppo.

Como en oportunidades anteriores, lo recaudado tenía un fin benéfico. Antes fue la compra de materiales pero esta vez la base de la subasta fue “un nebulizador”, cuyo valor ronda los 6 mil pesos.

La ponerle pimienta a la puja, los organizadores decidieron poner toda la carne al asador y adelantar el remate de la pala de Peppo, la que se suponía que constituía el mayor lote de la noche.

Pero las apariencias engañan: el martillero se desgargantó arengando a la sala pero no logró convencer. El murmullo inundó la sala y los gestos cómplices se convirtieron en sonrisas francas.

Y cuando ya pensaban que valdría más colgada en el corralón, un buen samaritano decidió arriesgar cinco nebulizadores, quizás con la expectativa de que alguien matara rápidamente el punto.

Pero su pálpito falló y a la una, a las dos y a las tres, el martillo bajó y sonó lapidario cerrando la venta sin compulsa, con la única oferta. El hombre celebró haber colaborado, más allá de la “adquisición”.

Quienes lo acompañaban en la mesa se mostraron preocupados porque el tan significativo elemento, no era del completo agrado de su esposa que, según dicen, prefería una pala de “otro color” y se lo hizo saber.

El remate de la pala del Gobernador hizo que todos repararan en su ausencia y en el hecho de que ningún “inversor” lo representara con una oferta significativa.

Electoralmente hablando podría decirse que “se perdió otra foto de campaña” (además de la oportunidad de aportar su granito de arena).

Al final, la pala mejor cotizada fue la autografiada por Carlos Alabe, titular de Ciudad Limpia, por la que alguien aportó diez nebulizadores.

 

 

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