Federalismo viral: virus porteño vs. virus chaqueño

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El Presidente desafió las medidas de bioseguridad en Formosa que, en ese momento, aún no tenía casos de coronavirus.

Por Darío Zarco |

Entusiasmado, el sábado 27 el gobernador Jorge Capitanich anunció que en una videollamada el Presidente de la Nación: Alberto Fernández, le prometió visitar nuestra provincia el martes 30. El domingo 28 se dijo que sólo desplegaría actividades en el aeropuerto y el lunes 29 se la visita fue remplazada por una videoconferencia.

Desde la residencia de Olivos, Alberto endilgó el cambio de planes a los especialistas que lo asesoran, incluído el ministro de Salud Pública: Ginés González García: “Me aconsejaron no viajar para evitar el riesgo de contagio en una zona de tanta circulación viral como el Gran Resistencia”, sintetizó.

“El virus está en la puerta de mi casa. No entiendo por qué en Chaco corro riesgo de contagio y acá no”, planteó al comparar la circulación viral acá y allá, y hasta consideró más peligroso asomar a la puerta de su casa.

Pero, en su afán por consolar a los chaqueños por el faltazo, redundó en el peligro patente de llevarse el virus chaqueño a Buenos Aires, pero no tuvo en cuenta la posibilidad inversa de que el virus porteño vuele al Chaco en su avión presidencial.

Está claro que la visita fue planeada como un mero gesto que. “Entendimos que, a los efectos de la difusión, una videoconferencia tendría el mismo alcance”, dijo Capitanich confesando que el objetivo del contacto era la propaganda.

Pero la vanalidad gestual se amplifica de este lado del chat por el fuego cruzado entre la presidente del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas: Magdalena Odarda, y el gabinete de Capitanich imputándose recíprocamente el contagio, y lo que es más grave: haber llevado el virus a El Impenetrable, que ya costó una vida.

Odarda, la ministra de Seguridad: Gloria Zalazar, las secretarias de Derechos Humanos: Silvana Pérez y de Ambiente: Marta Soneira, y los 2 pilotos del avión en el que viajó el virus a El Sauzalito dieron positivo. Eso es negativo.

Cuando le preguntaron al Gobernador si después de esta barbaridad suspendería los viajes de funcionarios al interior, debió responder “no”. En cambio, relativizó la situación alegando que “los funcionarios están exceptuados de la cuarentena en razón de sus funciones”.

Alberto suspendió el viaje en nombre del aislamiento social. Acá, Coqui lo esperaba con los brazos abiertos para un contacto estrecho.

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