Estados Unidos mató al más poderoso jefe militar iraní en un bombardeo en Bagdad

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El general Soleimani iba con otros militares que también murieron en el ataque a dos autos civiles en el aeropuerto de Bagdad.

Un bombardeo de Estados Unidos terminó con la vida de Qassem Soleimani, el militar iraní más cercano al ayatollah Khamenei. El hombre más poderoso dentro de la estructura militar iraní murió junto a otras siete personas en un bombardeo en las inmediaciones del aeropuerto de Bagdad.

También murió Abu Mehdi al Muhandis, el líder de Hezbollah en Irak

El militar iraní era el jefe de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC, por sus siglas en inglés), recientemente declarada organización terrorista por los Estados Unidos, y comandante de las Fuerzas Al Quds, el cuerpo de élite que opera en el exterior.

La televisión oficial anunció la muerte del general Soleimani, así como la de Abu Mehdi al Muhandis, el número dos de las milicias. Varios mandos de los servicios de seguridad y del Hashd lo confirmaron.

También lo hizo la Guardia Revolucionaria iraní, que en un comunicado anunció que “el glorioso comandante del islam, Haj Qassem Soleimani, después de una vida de servidumbre, murió como mártir en un ataque de Estados Unidos contra el aeropuerto de Bagdad”.

3 horas después del ataque el Pentágono confirmó que Estados Unidos ejecutó el bombardeo. El secretario de Defensa Mark Esper aseguró que Solemani estaba “desarrollando activamente planes para atacar tropas y diplomáticos estadounidenses”.

Pocos minutos antes, el presidente Donald Trump había publicado en su cuenta de Twitter una foto de la bandera estadounidense.

Esto ocurre en medio de una creciente tensión entre Irán y Estados Unidos en Irak, en la que el martes, miles de milicianos del Hezbollah iraquí atacaron la embajada estadounidense en Bagdad, rompiendo su muro exterior al grito de “¡Muerte a Estados Unidos!”.

Trump acusó al régimen de Irán de impulsar el ataque a la legación diplomática.

2 días antes Estados Unidos había bombardeado bases de combatientes proiraníes en represalia por un ataque con misiles que causó la muerte de un contratista del ejército de ese país y dejó múltiples heridos.

Como consecuencia del ataque del martes, el secretario de Defensa norteamericano, Mark Esper, indicó que había “indicios de que se podrían estar planeando ataques adicionales”, y advirtió que Washington no descartaba «acciones preventivas”.

«Si tenemos constancia de que habrá ataques, tomaremos acciones preventivas para proteger a las fuerzas estadounidenses”, manifestó.

Ahora, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Mohamad Javad Zarif, calificó el ataque de “escalada extremadamente peligrosa e imprudente” y el ayatolá Alí Khamenei llamó a vengar la muerte de Soleimani, y ya designó a Esmail Qaani como su remplazante.

 

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