Elda Pértile y la coparticipación: mejor no hablar de ciertas cosas

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Elda Pértile considera que el Chaco merece una coparticipación mayor por su incremento poblacional.

Por Darío Zarco |

La semana pasada, los gobernadores peronistas enrolados en “La Liga” se reunieron para discutir un perfil opositor más cáustico, que se pare de frente al Gobierno nacional, poniendo adelante los planteos comunes.

Por un lado decidieron oponerse in límine a cualquier recorte a las provincias para satisfacer el Fondo del Conurbano reclamado por la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal. Y por el otro, exigir que se corrijan las descentradas proporciones Nación-Provincias en el reparto de la coparticipación, algo que está pendiente desde el primer día.

Hoy la torta se divide en tres, la Nación se queda con dos porciones y la tercera se distribuye entre las provincias como surja de la aplicación de un coeficiente asignado a cada una. El Chaco está en el cuarto lugar con el 5,18 por ciento, un privilegio que siempre fue promocionado como tal, sobre todo porque sólo se llevan más las grandes contribuyentes: Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe.

Todos los gobernadores, sin importar el color, reclaman que el Gobierno Nacional al fin sea solidario y resigne un porcentaje de la parte del león en favor de las provincias.

Pero el gobernador del Chaco: Domingo Peppo, sabe que discutir el reparto tiene sus bemoles, y que después del planteo colectivo vienen los individuales, y que todos empujarán por escalar el orden de prelación en un debate a cara de perro.

Pero mientras Peppo se mueve sigilosamente, su crédito para las elecciones primarias del domingo: la contadora Elda Pértile, hoy diputada provincial, promete pelear en el Congreso a brazo partido para modificar el coeficiente del Chaco alegando un notable y desequilibrante incremento de su población.

Subir un puesto es improbable teniendo en cuenta que el tercer coeficiente casi duplica al cuarto. Entonces, hay que inferir que Elda está convencida y tiene los argumentos para pelear una tajada más jugosa. De otro modo, su desafío, lejos de beneficiarnos, nos perjudicará.

Para tener una referencia: la idea de Elda Pértile se parece mucho a la de la diputada nacional Elisa Carrió, líder de la Coalición Cívica-ARI y cofundadora de Cambiemos, aliada de fierro del Presidente de la Nación Mauricio Macri.

Ambas plantean el mismo punto de partida a pesar de estar, supuestamente, en veredas opuestas. Si el objetivo es favorecer la situación del Chaco o evitar que se complicara más, una de ellas está equivocada. Y esa es Pértile, porque la cuesta es demasiado empinada y el menor traspié hará avanzar al resto de las provincias “pobres” que hoy están prácticamente en el llano.

A ojo de buen cubero, sólo se podría crecer recortando a las tres provincias de arriba o a la Nación. Pero Pértile habla sólo del crecimiento poblacional y lo presenta como una virtud en el debate, cuando en realidad ese es nuestro costado más flaco.

La cantidad de habitantes  es un factor clave pero no el único en la formación del coeficiente de reparto, aunque ella sólo apunta a la cantidad de chaqueños. Evidentemente ignora el resto o está convencida de que con eso basta y sobra.

Haciendo números

En el censo de 1980 tomado como punto de partida por Pértile para contrastar con la actualidad, Buenos Aires, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Mendoza, Tucumán y Entre Ríos, superaban al Chaco que entonces tenía 701.392 habitantes.

En el último censo realizado en 2010, Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Mendoza, Tucumán, Entre Ríos, Salta y Misiones, aparecieron por encima del Chaco que sumó 1.055.259 habitantes.

En las estadísticas, nuestra provincia cayó del 8° al 10° lugar en la lista de más pobladas. Esto debería ser suficiente para desalentar el discurso del aumento poblacional como caballito de batalla para reclamar mayor coparticipación.

Pero, si faltara más, hay que decir que el Chaco tiene uno de los índices de crecimiento poblacional más bajos. En porcentajes, entre el censo de 2001 y el de 2010 creció el 7,2, lo que lo ubica en el 19° lugar, entre las 24 provincias. En el primero está Santa Cruz, con 39,1; y en el último la Ciudad de Buenos Aires con 4,1 por ciento. Esto, traducido en número de habitantes, significa que en ese lapso varias provincias más pequeñas que la nuestra fueron mucho más prolíficas.

El riesgo del todo o nada

El espíritu de la coparticipación no es premiar a las provincias por su número de habitantes, sino compensar desigualdades entre las provincias, lo que explica el cuarto lugar del Chaco en la lista de reparto, por encima varios distritos que aportan más al fondo común, en cantidad y proporción.

Hacer hincapié en el incremento poblacional a la hora del reclamo sería un error estratégico que podría costarnos caro. Quizás por esto el Gobernador prefiere respirar hondo y dejar pasar el rato cuando a la contadora Pértile se le ocurre hablar del tema.

Después de las complicaciones para pagar sueldos, está claro que la coparticipación es el aire que respira el Gobierno del Chaco, y que no tiene aliento para una epopeya financiera que terminaría en derrota o, con suerte, en una victoria pírrica quizás aún más costosa.

 

 

 

 

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