Disturbios en la Legislatura: basta de mentiras

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Jóvenes del STM exigen una disculpa de los diputados que imputaron la violencia a Jacinto Sampayo.

El día 20 del corriente mes integrantes de la Juventud del Movimiento de Trabajadores Municipales nos encontrábamos encolumnados detrás de nuestro líder Jacinto Sampayo y nuestros compañeros municipales aguardando expectantes la elección del defensor del Pueblo cuando, de modo inexplicable, personal de “seguridad” de la Legislatura que se encontraba del otro lado del vallado que nos separaba del acceso a la Cámara de Diputados, salieron al cruce de nuestro dirigente, mediando escuetas palabras y sin otra voluntad que la de imponer la violencia, arremetieron a golpes de puños contra nuestros compañeros que lejos están de ser luchadores profesionales de “vale todo”, como si lo es una de las personas que fue a romper con la armonía con que ejercíamos nuestro derecho de reclamar contra la injusticia que representa la reelección de Gustavo Corregido.

Hicieron gala de sus habilidades con los puños contra gente pacífica y laburante, causando desmanes donde había mujeres, niños y ancianos. No satisfechos con esto, empezaron a blandir una o más armas y a gatillar reiteradas veces contra gente desarmada, en lo que constituyó lisa y llanamente un intento de homicidio. Luego, volvieron detrás del vallado, las fuerzas de seguridad pública que se encontraban, en vez de actuar de oficio y detener a estos malvivientes (el que disparó fue “retado” por un policía que olvidó que debía detenerlo) procedieron a lanzar gases lacrimógenos contra nosotros, produciéndonos ardor en los ojos y garganta. No fuimos noticia nacional por gracia del destino, porque afortunadamente ninguno de los disparos de estos malhechores causó una desgracia.

En todos los medios locales se le dio gran relevancia a estos incidentes, no es para menos, rutilantes referentes políticos rápidamente salieron al cruce con falaces afirmaciones, los apuntados: el “Negro” Sampayo y los municipales. Los que fuimos agredidos ferozmente de repente pasamos a ser los responsables de los incidentes a los ojos de la sociedad.

Gracias a los medios fílmicos y fotográficos la verdad se hizo evidente, desnudando a los mentirosos. La evidencia muestra quiénes son los violentos, muestra que los municipales fuimos injustamente vilipendiados. Mancharon la imagen de alguien que actúa y actuó como verdadero defensor del pueblo, defendiendo los derechos muchas veces avasallados de los trabajadores. Da vergüenza tener representantes de esta calaña y modo de actuar. Lo cortés no quita lo valiente, exigimos un mea culpa y ojala que ahora que no pueden tapar el sol con las manos también sean rápidos de respuesta para salir a pedir las disculpas que se merece el “Negro” Sampayo y los empleados municipales contra quienes atentaron, no sólo contra sus derechos, sino además contra su integridad física y su vida misma.

José Marcos Ramírez Moro

Néstor Canteros

Eduardo Deluca

Yuan Chen Te

Chirstian Gómez

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