Desastre en París: el fuego destruyó la catedral de Notre Dame

El histórico templo colapsó por la acción del fuego que al cabo de una hora derribó la emblemática aguja y sus muros de piedra dependían de la estabilidad de los clásicos arbotantes.

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Uno de los mayores emblemas de la Iglesia católica y de la arquitectura mundial fue consumido por las llamas.

Un dantesco incendio se desató la tarde francesa en la catedral de Notre Dame, en París, ícono de la Iglesia católica y de la arquitectura mundial, cuya construcción comenzó en 1163 y demandó 182 años.

Tres horas después de declarado, el incendio aún no podía ser controlado y consumió completamente la torre principal, generando el derrumbe de la aguja y del techo.

Decenas de dotaciones de bomberos combatían infructuosamente el fuego que abrazaba y destruía el histórico edificio que a esa altura basaba su estabilidad en la resistencia de sus característicos arbotantes.

Algunos equipos ingresaron al templo con el objetivo de intentar salvar al menos algunas de las emblemáticas oras de arte en lo que se consideró una misión suicida, teniendo en cuenta el estado en que se encontraba en ese momento las estructuras de madera y piedra de casi 900 años de antigüedad.

En las inmediaciones, fueron evacuados turistas y vecinos para facilitar la acción de los bomberos y frente a la posibilidad de la utilización de helicópteros o aviones hidrantes, algo que fue descartado por entenderse contraproducente.

La Catedral de Notre Dame se encontraba actualmente en reparaciones, por lo que una de las hipótesis sobre el inicio del incendio es un accidente en las obras. Sin embargo, los responsables de los trabajos aseguran que a esa hora ya no había operarios en el edificio.

 

 

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