Crisis en el hospital de Charata: siguen las renuncias y ya casi no quedan médicos

Darío Figueroa había renunciado a la codirección en noviembre, y ahora confirmó su alejamiento definitivo del hospital Enrique V. de Llamas. Reclaman insumos, medicamentos, ambulancias y personal.

2383
El hospital de Charata está virtualmente fuera de servicio por la falta de médicos y recursos de todo tipo.

El hospital Enrique V. de Llamas, de Charata, atraviesa quizás su hora más crítica: los médicos abandonan sus puestos.

Los profesionales renuncian al no obtener respuestas de las autoridades a sus reclamos por la escasez de insumos, la falta de equipamiento, de ambulancias y de personal para prestar el servicio al menos en condiciones mínimas.

En mayo de 2018 renunció la entonces directora Estrella Rey, que antes había sido codirectora. Alegó “razones personales”, pero admitió un deterioro de su salud por la falta de personal y las pésimas condiciones edilicias, esperando la reparación de los desagües cloacales y la ampliación.

Y en los últimos meses la plantilla se diezmó. Tras el alejamiento de una médica de guardia tras ser agredida por pacientes que esperaban atención, y un traumatólogo que reclamaba infructuosamente insumos. Y el año terminó con la renuncia de la doctora María Orrego.

Y ahora presentó su renuncia definitiva al cuerpo médico Carlos Darío Figueroa, que noviembre renunció al cargo de codirector que había asumido en septiembre de 2018, secundando a la doctora Emilia Parra.

La crisis del hospital Enrique V. de Llamas no desentona con el cuadro general del sistema de Salud Pública. Y la seguidilla de renuncias no es una novedad, fue inaugurada por Ricardo Rey, que asumió la dirección en 2015 y un año después renunció agobiado por el recorte presupuestario que le impedía garantizar el servicio.

 

Comentarios

comentarios