Crimen en la bailanta: dicen que “los del boliche” quisieron sacar al chico apuñalado a la calle

Rodrigo Sánchez murió dentro de La Nueva Tropy, en Sáenz Peña, víctima de una puñalada en el corazón. Asistentes de la noche trágica aseguran que los responsables del local intentaron deshacerse del “problema”.

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Familiares y amigos del chico asesinado se manifestaron frente al boliche y la sede judicial | Facebook

Rodrigo Sánchez, de 17 años, murió apuñalado en la madrugada del sábado dentro de La Nueva Tropy, un local bailable de música tropical de la avenida Sarmiento entre las calles 12 y 14, en pleno centro de Presidencia Roque Sáenz Peña.

Rodrigo fue atacado por otro menor, de 15 años, que le asestó una certera puñalada en el corazón, dentro del boliche, y se dio a la fuga.

En la mañana de este martes, familiares del chico asesinado exigieron a los propietarios del local “que den la cara”, y asuman su responsabilidad en el ingreso de un sujeto armado sin que los controles de seguridad repararan en ello. Además, le reprochan el haber permitido que el agresor huyera en cuestión de segundos.

Los testimonios de los habitués del local comprometen a los empresarios, ya que todos ellos coinciden en que era muy corriente la masiva presencia de menores y además la venta de bebidas alcohólicas a estos, lo que se complementa con al laxo control “en puerta”, donde no sólo no se chequea la edad, sino que los guardias tampoco se cercioran que asistentes no ingresaran con armas o algún tipo de objeto contundente que pudiera representar peligro.

La Justicia solicitó las grabaciones de las cámaras de seguridad, pero no trascendió si el boliche las suministró, o si efectivamente existían grabaciones. Ahora, se supo que las versiones de los testigos comprometen seriamente a los responsables del local.

En un primer momento se dijo que al ser apuñalado, Rodrigo intentó ganar la calle en busca de ayuda, dejando un reguero de sangre en su camino, hasta caer completamente desvanecido, y morir tendido en el piso.

Sin embargo, hay quienes aseguran que fueron “los del boliche” quienes intentaron sacarlo rápidamente del local, presumiblemente, para “montar” una escena distinta y menos comprometedora. Al parecer, ignoraban la gravedad de la herida y creían que se trataba de “una pelea más”, hasta que advirtieron que Rodrigo se desangraba irremediablemente.

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