Crimen en Konga: la fiscal no le creyó al primo de Javito que se declaró culpable

Se diluyó la estrategia de responsabilizar a un primo menor de edad por la muerte de Mauro Esmay. El chico dio una versión increíble. Hubo allanamientos para detener a Javier Flores que continúa prófugo.

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La mañana del miércoles un menor de 15 años, primo de Javier Flores, el principal sospechoso del crimen de Mauro Esmay, se presentó con un abogado ante la fiscal Liliana Irala, y confesó ser el asesino.

La madrugada del lunes Mauro Esmay recibió un disparo que le atravesó la cabeza, en la puerta del boliche Konga, en Moreno 850, en Resistencia, y murió unas diez horas después en el hospital Perrando, donde estaba internado en estado desesperante. Según la Municipalidad, el boliche había sido clausurado en septiembre.

Los testigos del crimen señalaron rápidamente a Javier “Javito” Flores como el autor del disparo, y desde entonces es intensamente buscado por la Policía.

El martes su abogado había adelantado que se entregaría junto a su primo, menor de edad, al que presentaría como el verdadero homicida. Sin embargo, sólo se presentó el chico, mientras él continúa prófugo.

Sin embargo, más allá de la confesión, en cámara Gesell y con todos los recaudos de ley, el adolescente dio su versión del homicidio que habría cometido, pero no pudo hilar un relato verosímil, ni siquiera habría logrado demostrar que estuvo en el lugar del hecho, ni describir el arma.

Después de descartar la hipótesis del menor asesino, la fiscal dio intervención a la Jueza de Garantías Rosalía Zózzoli y a la Línea 102, ámbito en el que debía decidirse si el jovencito era restituído a su familia o alojado en la Aldea Tres Horquetas.

Paralelamente, se libraron varias órdenes de allanamiento para domicilios de allegado de Javito, donde se creía que estaría oculto.

 

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