El colmo: la Policía pide a la prensa que borre fotos de excesos en los procedimientos

1691
La foto con el "malhechor" en el suelo que la Policía cree que podría generarle "inconvenientes institucionales con DDHH".

En la mañana del viernes un tipo de 28 años robó una moto en la zona sur de Resistencia y se dio a la fuga raudamente. Alertados los policías en la zona, lo vieron circulando a toda velocidad y se alistaban para perseguirlo cuando el ladrón terminó desacelerando su humanidad contra una inoportuna camioneta que se interpuso en su camino en Ángel Bustos y Toledo.

Los primeros en llegar fueron efectivos de la Policía Caminera que lo “redujeron” e identificaron al hombre, previo a remitirlo a la Comisaría Quinta.

A través de la cuenta de correo electrónico habitual, la Policía Caminera informó sobre el procedimiento y distribuyó fotografías muy interesantes, con mucha acción. Pero, llamativamente, poco después reenvió una nueva serie de imágenes para reemplazar la anterior.

Los periodistas están relativamente habituados a estos cambios de frente, aunque son más comunes cuando se consignó una información errónea o la imagen adjunta no corresponde al texto, y una vasta gama de variantes siempre tendientes a mejorar la publicación. Sin embargo, en este caso el nuevo comunicado iba en el sentido contrario.

“Estimados colegas redactores, solicitamos a ustedes tengan a bien retirar las fotografías del procedimiento realizado esta mañana por motoristas de Caminera enviadas por nuestra redacción en las que se muestra al malhechor en el piso. A fin de evitar cualquier inconveniente institucional con DDHH. En su reemplazo envío las imágenes autorizadas para su difusión para que las puedan reemplazar.”

Está claro que la Caminera, como dicen los periodistas, “le bajó el tono” al procedimiento, pero no porque el hecho fuera menor, teniendo en cuenta que a pocos metros de ahí hubo dos homicidios en menos de dos días la última semana, sino por la certeza de haber cometido excesos en la detención.

La foto explica la preocupación de la Policía. Se ve al sospechoso de panza contra el ripio, con un policía hincándole una rodilla en la espalda y sometiéndolo a una contorsión entrelazándole los pies. Más que “reducirlo”, parece haberle hecho una toma de la temible krav maga.

Cualquier vecino “lincharía” al ladrón, pero un policía no es un vecino cualquiera, sino un servidor público que fue instruido y entrenado en la materia, y debería actuar según mandan los manuales de procedimientos que también observan la cuestión de los DDHH.

A ojo de buen cubero, se advierte cierta exageración en el uso de la fuerza, lo que se amplifica por tratarse de un sujeto que acababa de chocar y había quedado tendido en el piso, sin demasiadas posibilidades de escapar corriendo, rodeado de policías que lo superaban en número y en fuerza.

Los manuales recomiendan no tocar a los accidentados y aguardar la ambulancia para evitar el riesgo de agravar las lesiones que pudo haber sufrido, aún cuando estas no fueran visibles. Pero en este caso se optó por una serie de ejercicios de elongación para “el hombre de goma”.

Este presunto exceso habla muy mal de la Policía. Y es peor cuando se suma una maniobra de ocultamiento de la información para evitar la difusión de un accionar que presume violatorio de los derechos humanos.

Los que tenemos la experiencia de haber recibido “aprietes”, sabemos que los periodistas o los medios que no tengan la deferencia de acceder a tan encarecido ruego tendrán que atenerse a las consecuencias. No hay que ser adivino para saber que la veda de información será una de ellas y que seguramente no será la única. Quizás por eso algunos colegas que habían elegido la fotografía en cuestión, atraídos por el entusiasmo de las imágenes, decidieron reemplazarlas. Pero, como bien dicen, “nunca falta un buey corneta”…

A los que todavía no nos conocen, HDP Noticias no es de los que caen con las manos vacías. Por eso les dejamos este aporte: No hay que ocultar los excesos, hay que dejar de cometerlos.

procedimiento

Comentarios

comentarios