Cerca, Rosario siempre estuvo cerca

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El presidente Mauricio Macri y el gobernador Domingo Peppo, en la locomotora del primer embarque de granos a través del nuevo ramal C6.

Por Darío Zarco |

El Presidente de la Nación: Mauricio Macri, y el gobernador del Chaco: Domingo Peppo, despacharon un convoy de 100 vagones del Ferrocarril Belgrano Cargas colmados de cereales y oleaginosos desde la flamante planta de acopio de Aceitera General Deheza, en Pampa del Infierno, hacia el complejo portuario de Rosario, para su exportación.

Esta escena era impensada apenas unos meses atrás. Porque la inversión de una compañía privada no estaba en los planes; porque el tren fue excepcionalmente largo, tanto como para ser llamado “histórico”; porque llevaba producción chaqueña acostumbrada a viajar en camiones; porque se estrenaron 203 kilómetros de vías de un ramal que había sido declarado en ruinas; pero, fundamentalmente, porque para el Gobierno de la Provincia, Gobernador incluído, “Rosario” era y aún es mala palabra.

Sin noción de las proporciones, muchos en el Chaco consideran al Puerto de Rosario un competidor directo del Puerto de Barranqueras. Por obvias razones, el de Barranqueras no puede compararse con el de Rosario ni con ningún otro puerto con capacidad para cargar buques clase Panamax.

Barranqueras vs. Rosario es un duelo tan desigual como inimaginable. David y Goliat. Y prepararse para una pelea que jamás ocurrirá es perder tiempo, energía, oportunidades y todos los demás insumos necesarios para definir un campo en el que se puede actuar con mayores probabilidades de éxito.

Por esta confusión, el Chaco puso institucionalmente el grito en el cielo cuando el Gobierno nacional antepuso el ramal C6 desde nuestra provincia hacia Rosario, pasando a segundo plano el ramal C3 entre Avia Terai y Barranqueras. Se hizo de eso una bandera que, aunque fue agitada enérgicamente, sólo ondeó un ratito.

A simple vista, está claro que al hablar de “la camiseta del Chaco” cada vez que se toca el tema, en realidad se habla de la camiseta del Frente Chaco Merece Más que está en guerra con Cambiemos. No obstante, aunque no lo confiese, debajo de esa camiseta el Gobernador acepta el nuevo orden de prioridades.

Si se cumple la promesa de los funcionarios de Cambiemos: primero lo primero y después los 191 kilómetros del C3, Barranqueras debería convertirse en una alternativa, y los operadores podrán optar conforme a su conveniencia, según la escala, el tipo y el destino de la carga. Teniendo también en cuenta que el ferrocarril es argentino mientras nueve de cada 10 barcazas son paraguayas.

Peppo aprovechó la visita de Macri y en pleno vuelo entre Pampa del Infierno y Sáenz Peña le reiteró el interés del Chaco en el ramal C3. Y, como respuesta, coincidieron en que no hay ramal sin puerto y no hay puerto sin río, y no hay río sin dragado, y no habrá dragado si el riacho Barranqueras no es incorporado efectivamente a la traza de la Hidrovía Paraná-Paraguay.

Este último paso es en realidad el primero. Porque la Provincia no tiene cómo ni con qué garantizar el calado, y está claro que históricamente la Nación consideró que invertir en eso era en realidad un gasto injustificado. Tan es así que el riacho fue ignorado a la hora de extender aguas arriba la concesión del dragado y balizamiento a Hidrovía SA.

Así, el puerto sigue atado de pies y manos escuchando enésimas promesas de dragado permanente que jamás se cumplieron, hasta hoy.

Este rasgo característico del Puerto de Barranqueras hizo que en muchas oportunidades las bajantes periódicas impidieran operar u obligaran a despachar barcazas con capacidad ociosa, lo que incrementa los costos y pone en duda el tan mentado abaratamiento del flete. Insistir podría significar encallar y perder la carga, como ya ocurrió varias veces en las narices del muelle.

Y a esto hay que sumarle los 10 kilómetros que separan al muelle de la desembocadura del riacho en el Paraná, un contratiempo letal desde el punto de vista operativo y económico. Un vericueto que mantiene siempre alerta al plan fantasma de mudarse a la Santa Rosa, sobre el verdadero río.

De la camiseta a la franquicia

En los últimos días, ejecutivos de la transportadora UABL SA se reunieron con el Gobernador para adelantarle su intención de invertir nada menos que 40 millones de dólares en infraestructura portuaria en Barranqueras. Prometieron tener novedades en los próximos meses.

Esto podría ser parte de la solución o la solución completa, aunque dar la vida por la camiseta para después venderla no parece tener un sentido demasiado patriótico.

Mientras, avanzan las obras de Díaz&Forti en la cabecera norte del muelle, una estación de transferencia de cargas para embalar granos en contenedores. Un proyecto con  presupuesto mucho más acotado pero que aparenta tener los pies sobre la tierra.

Durmiendo con el enemigo

El Puerto no sólo debe lidiar con la naturaleza adversa del riacho y las prioridades de la Nación, sino también con los nuevos intereses de la propia Provincia, que trasladó sus expectativas y esfuerzo económico al puerto de Las Palmas, en plena construcción.

Más allá del noble objetivo del desarrollo, decir que la demora del C3 es un certificado de defunción, pero apostar a un puerto que no tiene acceso ferroviario ni de ningún tipo, es una alevosa contradicción.

Pero que el Gobierno diga una cosa y haga otra no es tan preocupante como avanzar sin definir un norte. En esta incertidumbre, la amenaza que se yergue sobre el Puerto de Barranqueras, no es el Puerto de Rosario, sino el de Las Palmas.

El Puerto de Barranqueras sigue esperando el dragado.

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