Caraguatá: beneficiarios se encadenaron y crucificaron en el Ipduv

Los beneficiarios del sorteo de viviendas del parque Caraguatá, encararon una protesta en las puertas del Instituto Provincial de Desarrollo Urbano y Vivienda. Exigen la construcción de las unides y denuncian “negociados” del Gobierno con gremios e inmobiliarias.

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"Sorteados" de las viviendas anunciadas el año pasado por Capitanich, denuncian un negociado del Gobierno con gremios e inmobiliarias.

Beneficiarios del proyecto urbanístico del parque Caraguatá se encadenaron en el acceso al Instituto Provincial del Desarrollo Urbano y Vivienda en demanda de la construcción de las viviendas que fueron sorteadas por el entonces gobernador Jorge Capitanich, a pocos meses de finalizar su mandato.

En principio, los manifestantes bloquearon las puertas del edificio con cadenas y candados para impedir el ingreso de los trabajadores del organismo, pero finalmente uno de los candados fue roto y el personal pudo cumplir con sus actividades aunque el acceso al público fue restringido.

“Tratamos de llegar a una solución pero mantuvimos una reunión con el gobernador Domingo Peppo y descubrimos que atrás del Ipduv hay un gran negocio inmobiliario, y nos mandan a terratenientes, inmobiliarias y gremios para que negociemos una casa”, dijo en radio Facundo Quiroga la abogada Cecilia Rivero, que representa a las familias beneficiarias del plan.

“Nos mandaron a comprar las tierras, conseguimos casi 2 millones de pesos para un terreno cerca de Colonia Benítez, pero nos dijeron que no hay infraestructura, que no hay ni escuela ni comisaría y que por eso no se puede construir ahí. Pero, mientras tanto, le dan las viviendas a los sindicatos porque hacen un negociado que saben que no pueden hacer con nosotros”, agregó.

Además, dijo que el ahora intendente de Resistencia, Jorge Capitanich, les ofreció tres terrenos para relocalizar las viviendas después de que la Provincia declarara inviable la urbanización del parque Caraguatá, pero que los tres fueron rechazados.

“Nos pusieron un montón de excusas para no aprobarnos los terrenos porque saben que no pueden negociar nada con nosotros”, concluyó Rivero, y describió: “Hablar con el Gobierno a puertas cerradas es como hablar con la pared, porque lo único que pretenden es hacernos entrar en el negocio que ellos pretenden”.

Por esto, dijo que no cejarán en la protesta y que el encadenamiento continuará hasta que las autoridades les construyan las casas. “Gobiernen, y si no pueden o no saben gestionar, renuncien”, reclamó.

 

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