Capitanich en problemas: donó a la Iglesia Ortodoxa un terreno declarado patrimonio histórico

El mismo Capitanich colocó la piedra fundamental del templo central de la comunidad ortodoxa de América del Sur, en un terreno del excomplejo Codutti. La familia Codutti y los vecinos exigen que lo devuelva.

18899
Capitanich encabezó con autoridades de la Iglesia Ortodoxa, la ceremonia de colocación de la piedra fundamental.

En octubre de 2009, la Cámara de Diputados convirtió en ley una iniciativa de la ahora diputada nacional Alicia Terada, declarando “patrimonio histórico de la Provincia del Chaco” el pasaje Codutti, la chimenea del Complejo Industrial Codutti, en otro tiempo desmotadora de algodón y aceitera, y la plazoleta Codutti, que fueran donadas a la Municipalidad de Resistencia por los sucesores de Félix y Enrique Codutti, en memoria de estos.

“Los bienes que allí se encuentran, representan un gran valor histórico que identifica a la Provincia del Chaco, con la capacidad de producción primaria, su industrialización y la cultura del trabajo, que simbolizan un pasado de progreso de nuestro Chaco”, reza la norma.

Y considera que la declaración y protección de estos bienes son “un merecido y justo homenaje a quienes han puesto su fuerza de trabajo e inversión económica en pos del crecimiento y desarrollo social-económico-cultural de la Provincia del Chaco”.

Donado a la comunidad

En febrero de 2016, en su discurso por el aniversario de Resistencia, el intendente Jorge Capitanich prometió la puesta en valor del excomplejo industrial Codutti. Y dos meses después anunció el inicio de las obras al pie de la chimenea, acompañado por el arquitecto Carlos Alabe, titular de Ciudad Limpia y mentor de la restauración de la simbólica estructura.

El proyecto demandaría una inversión de 3,5 millones de pesos y se dividía en tres etapas. La primera: la pavimentación de 100 metros de la calle San Roque, y de otros 100 del pasaje Codutti; la segunda: la consolidación del paseo de la chimenea y la construcción de un espacio para eventos artísticos; y la tercera: la recuperación de la Plazoleta Codutti, que el intendente describió como “un espacio verde de relevancia en el lugar, que también fue donado a la comunidad por los descendientes de la familia Codutti”, y prometió “una vereda y senderos internos, así como un arenero de juego para niños, y un sistema de iluminación, parquizado y colocación de bancos y canteros”.

Donación a la Iglesia Ortodoxa y medalla de oro

Pero, a pesar de todo, el 16 de diciembre último Capitanich donó parte de este patrimonio histórico: la plazoleta de Pío XII 431, a la Iglesia Ortodoxa para que levantara ahí la sede central de la Diócesis de América del Sur de la Comunidad Cristiana Ortodoxa.

Además, el mismo intendente colocó la piedra fundamental en una ceremonia encabezada por el arzobispo de Cetinje y Metropolita de Montenegro: monseñor Amfilohije (Radovic), el obispo de Dioclea: monseñor Kirilo (Bojovic), vicario general de la Diócesis de Buenos Aires, Sur y Centro América del Patriarcado de Serbia, y el párroco Arcipreste Branko Stanisic.

En el mismo acto, Capitanich recibió la “medalla de oro San Pedro Segundo”, en reconocimiento a su labor realizada como gobernador e intendente de la ciudad.

“Esta va a ser una obra extraordinaria, no solo por la magnitud y el alcance, sino también porque se constituirá en un paseo de arte y expresiones religiosas que aportarán al desarrollo cultural e integración de la comunidad de Resistencia”, celebró el intendente capitalino.

Prometido en secreto un año antes

Este gesto “solidario” de Capitanich en representación de la Municipalidad de Resistencia, había pasado prácticamente desapercibido, excepto para los vecinos, de la plazoleta que vieron cómo el espacio verde de esparcimiento público se convirtió en privado y en vez de los juegos y zonas de estar que habían disfrutado hasta ese día fueron eliminados y reemplazados por la cruz enclavada en la ceremonia de traspaso de la propiedad.

Indagando en el porqué de la situación, se supo que la ceremonia de colocación de la piedra fundamental del templo y la medalla de oro para Capitanich fueron el capítulo final de un trámite que comenzó en 2016, cuando el intendente se comprometió con la Iglesia Ortodoxa Serbia a cederle el terreno.

La concejal María Teresa Celada se hizo eco del planteo de los vecinos y de la familia Codutti, y recordó que la ley protege al patrimonio histórico y exige que el inmueble vuelva a la ciudad para uso público. Además, subrayó que el convenio firmado en 2016 no fue expuesto ante el Conejo Municipal como correspondía.

Comentarios

comentarios