Capitanich y sus 2 demonios

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Por Darío Zarco |

“¡¿Ya le vendiste tu culo al Gobierno? ¿Ya entregaste la cola por 2 pesos?!” Me gritaba desde la puerta de la Redacción del diario Primera Línea, desaforado, un dirigente piquetero famoso por venderle el culo al Gobierno, entregarle solícitamente «la cola» y todo por 2 pesos o menos y, últimamente, por nada.

Lo ofendió que no publicara su amenaza de una gran movilización, otra como varias anteriores que no se cumplieron. Su idea de movilización era pedir audiencia con un diario con una foto suya doblado debajo del brazo.

Recién arrancaba el primer gobierno de Capitanich y él mismo se ocupaba de abonar el germinador de la “protesta social”. Administraba promesas de comida y chapas de cartón para mantener el verdeo que unos meses antes lo había llevado en andas a la gobernación.

Por aquellos días alcanzaba con un anuncio de corte de calle en la prensa para que las puertas de su despacho se abrieran a primera hora de par en par.

Los petitorios fueron extendiéndose, y las tímidas marchitas opositoras, intangibles, se convirtieron de un bolsín a otro en expresiones cada vez más extrovertidas encabezadas por su propia gente que acampaba en la plaza sólo para ahorrarse el “trabajo” de ir y venir.

13 años después la protesta le mordió la mano.

“Coqui  creó un monstruo que ahora no puede parar”, dijo su exvicegobernador Juan Carlos Bacileff Ivanoff que se ufana de haberlo parado sólo armado con la Constitución, lo que le valió 5 años después el segundo lugar en las elecciones de Resistencia, capital de la provincia y de los piquetes.

A ojo de buen cubero, el objetivo de Capitanich no es balancear el derecho de unos a protestar y de otros a circular, sino captar ese crédito electoral que le hubiera disimulado el papelón del año pasado, por la intendencia, frente a Gustavo Martínez.

Tiene todo: piqueteros en contra, policías a favor, y la perversa decisión política de enfrentarlos, literalmente, con cualquier excusa (también literalmente) y que gane el mejor, exactamente el que llegado el momento le dé más votos.

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