Aunque la mona se vista de seda, mona se queda

8019
"Mi gringa querida", festejaba en un spot televisivo Ruiz Palacios la candidatura de Elda Pértile.

Por Darío Zarco |

En marzo de 2012, un par de días antes del 36° aniversario del último golpe de Estado, la diputada provincial peronista Elda Pértile se fue del recinto cuando el oficialismo y la oposición acordaron aprobar la idea de Carlos Martínez de retirar de la Legislatura el retrato del coronel José David Alberto Ruiz Palacios, que los miraba desde la galería de ex presidentes.

Objetivamente, un cuadro no pesa tanto, pero descolgarlo fue la sentencia de la justicia popular en la que nuestros representantes, menos Elda, decidieron por abrumadora mayoría que Ruiz Palacios no merecía ni un clavo en la pared en la Casa de la Democracia.

Sonó contradictorio porque se había ganado un lugar con su partido Acción Chaqueña al ser elegido por el voto: intendente, diputado provincial y diputado nacional en apenas cuatro años en elecciones consecutivas. Pero reciclarse no le alcanzo.

Algunos preferían conservar su estampa a modo de autocrítica de la clase política que en su momento fue incapaz de presentar una alternativa menos nefasta que la de Ruiz Palacios, y superarlo en las urnas. Pero ese no fue el ángulo de la mirada de Elda.

Tras la votación, Jorge Belzor Miño, ex diputado provincial y ex presidente de la comisión legislativa de Derechos Humanos, y el actual secretario de Derechos Humanos de la Provincia: Juan Carlos Goya, ambos ex presos políticos, descolgaron el polémico cuadro.

Jorge Belzor Miño y Juan Carlos Goya dieron cumplimiento a la norma que mandó retirar el retrato de Ruiz Palacios.

La Legislatura “invitó” al entonces gobernador Jorge Capitanich, a hacer lo propio en la galería de ex gobernadores del Hall de Casa de Gobierno. Pero él prefirió ahorrarse el trabajo pegando un cartelito: “Gobernador de facto”; quizás en solidaridad con Elda Pértile, su compañera de fórmula en 1999, su ex secretaria general de la Gobernación y a la que había propuesto como diputada en la lista encabezada por Domingo Peppo, en 2009.

Por esos avatares de la política, las listas del Frente Chaco Merece Más y de Cambiemos, están encabezadas por Elda Pértile y Aída Ayala, ambas ex partidarias de Ruiz Palacios.

En aquel momento ya estaban enfrentadas, pero desde veredas opuestas defendieron el cuadro porque entendían que más allá de las acusaciones que pesaban sobre su desaparecido líder político, éste aún no había sido alcanzado por ninguno de los juicios por delitos de lesa humanidad que se habían sustanciado en el país contra los actores protagónicos de la dictadura.

La decisión del Gobernador de proponer a Elda como primera candidata a diputada nacional fue un dedo en la llaga para un sector del peronismo, amoldado kirchnerismo, aunque haya sido apadrinada por un cristinista neto como Capitanich (otra vez).

El anuncio de la lista oficial fue un desafío para varios que tomaron distancia y propusieron alternativas con mayor o menor suerte. Y el Gobierno sufrió una merma de votos que no le impidió la victoria pero lo alejó preocupantemente de sus expectativas.

Desde entonces, los autores de la campaña trataron de mullir el perfil de Elda, dedicado a los sectores generales. Se la ve exultante, por momentos sobreactuando mohines casi  adolescentes, criticados (en off) incluso por sus compañeros que admiten cierta “vergüenza ajena”.

El mismo Peppo, Capitanich y Gustavo Martínez se pusieron la campaña al hombro. Pero en el rodaje descubrieron que pesa más el pasado de Elda como intendente por Acción Chaqueña hace 25 años, que el presente de sus ocho años como diputada peronista.

¿Cómo aglutinar izquierda y derecha y encolumnarlas prolijamente detrás de una figura histórica de Acción Chaqueña?

El Gobierno hizo lo suyo: programó una serie de actividades y eventos vinculados a los derechos humanos, subrayó el lema “memoria, verdad y justicia” y ponderó a los luchadores populares que se enfrentaron a la dictadura en nuestra provincia.

La agenda comenzó el 3 de agosto. El gobernador Domingo Peppo recibió a la Comisión por la Memoria y a funcionarios y organismos de derechos humanos y prometió concluir este año las refacciones de la Casa de la Memoria, prometidas por Capitanich el 24 de marzo de 2015.

La obra, de casi 16 millones de pesos del Plan Más Cerca, debía comenzar en abril de ese año pero arrancó en junio. Y, aunque el plazo de ejecución era de seis meses, cuando debió estar concluída recién iba por la mitad.

Peppo prometió retomar la construcción y apurar el tranco para inaugurarla durante la conmemoración del 41° aniversario de la Masacre de Margarita Belén. Pero la Comisión pidió abreviar el plazo. La última promesa es terminarla a mediados de noviembre.

El martes 19, el Gobernador encabezó la presentación del “primer informe de la Unidad de Búsqueda del Destino Final de las Personas Desaparecidas Vinculadas a la Provincia del Chaco” durante la última dictadura cívico militar. Junto a él estaban Capitanich, Goya, la subsecretaria de Memoria, Verdad y Justicia: Silvia Robles, y Elda Pértile, entre otros.

Y el último martes fue presentado el proyecto del “Memorial Chaco- Homenaje a las luchas populares y a los desaparecidos del Chaco”, que se emplazará en el Parque de la Democracia. Peppo estaba acompañado por Goya y Robles, los subsecretarios de Promoción de Derechos Humanos: Julio García, y de Protección de los Derechos Humanos: Néstor Sotelo, organizaciones de ex detenidos políticos, familiares de víctimas de la dictadura y Elda Pértile.

Naturalmente, el resto prefería que no estuviera, ni ella quería estar. Pero estuvo. Y no como diputada provincial sino como candidata en campaña. Este error de “protocolo” dejó afuera a Raúl Acosta, presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Legislatura.

Que Elda Pértile haya pasado de un extremo al otro y ahora reivindique a los desaparecidos de la última dictadura y exija memoria, verdad y justicia, es un cambio sorprendente que hay celebrar. Pero si esta revisión es apenas proselitista, merece repudio.

Aclarando: no está mal que Elda respete más la memoria de Ruiz Palacios que la de Amanda Mayor. Lo malo es tratar de engañarnos con estas apariciones ideológicamente fantasmales.

El Gobernador, convencido equivocadamente de que “todo suma”, pierde la perspectiva y choca valores intangibles. Debería aprovechar la “amplitud” de su Frente Chaco Merece Más y exaltar este “contraste” en vez de intentar infructuosamente disimularlo.

“Aunque la mona se vista de seda, mona se queda”, dice el vulgo sobre quienes intentan aparentar algo que no son, o cuando lo que son es tan concluyente que sería inútil intentarlo. Pero la sabiduría popular ya hace rato fue arrasada por esta campaña que se volvió un interminable temporal.

 

 

Comentarios

comentarios