Argentina ganaba 2 a 0 pero terminó goleada por Nigeria en Rusia

Después de un buen primer tiempo, la Selección de Sampaoli cayó 4 a 2 y dejó una pobre imagen en Krasnodar. “Nos pasaron por encima”, dijo Mascherano.

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Argentina ganaba fácil pero Nigeria se lo dio vuelta en 2 minutos.

Sin Lionel Messi, liberado tras jugar frente a Rusia en Moscú, el objetivo era afianzar la idea, mejorar los cambios de ritmo, avanzar en pequeñas sociedades dentro del campo y evaluar a futbolistas que se juegan su chance de Mundial. Sin embargo, poco de eso se dio en el moderno Stadion Krasnodar, donde la Selección le ganaba 2 a 0 a Nigeria pero terminó perdiendo 4 a 2.

Argetina hizo cuatro cambios respecto del equipo que jugó ante Rusia: Agustín Marchesín no pudo aprovechar su chance en el arco en lugar de Sergio Romero; Ever Banega abrió el marcador pero fue de mayor a menor en el sitio de Matías Kranevitter: Paulo Dybala, reemplazante de Messi, no gravitó y Cristian Pavón, que entró por Salvio, apenas colaboró con la asistencia del segundo gol.

La paridad duró, entonces, hasta que Nigeria se desconcentró y Argentina le tomó la mano al partido. A partir de ahí, llegó el tiro libre y el gol de Banega que destrabó el partido. Y empezaron a sucederse situaciones de gol: dos desbordes de Di María, un cabezazo muy claro de Otamendi, una combinación abajo del arco con Di María y Lo Celso.

El segundo fue un golazo de Agüero. Salió Mascherano del fondo, Dybala tocó para Pavón, quien desbordó y mandó el centro para el gol del Kun, en una fórmula similar a la del partido contra Rusia.

Cuando el partido parecía cocinado, revivió Nigeria en el último minuto del primer tiempo con un tiro libre, y una floja reacción del arquero Marchesín, que tocó la pelota pero no la alcanzó. Era la primera vez que le pateaban al arco, y gol.

Argentina volvió dormida del vestuario y con un par de distracciones en el arranque del segundo tiempo pasó de ganar 2 a 1 a perder 3 a 2 por los goles de Alex Iwobi, a los 6, y Brian Idow, a los 8.

El equipo estaba desorientado, perdía la pelota muy fácil y cada contraataque de africano parecía medio gol.

Fue en una de esas acciones en las que llegó el inesperado cuarto gol de Nigeria: Iwobi dejó parado a Mascherano con un caño antes de sacar el remate que se transformó en el 4 a 2 a los 28 minutos.

Al final del partido, Mascherano admitió: “Los cuatro goles describen el partido. Nos pasaron por arriba”.

 

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